Hay dos tipos de landing page: las que están bonitas y las que venden. Si alguna vez has encargado una y ha acabado siendo una versión reducida de tu web corporativa —con tu logo, tu menú de siempre y cero foco en convertir—, sabes exactamente de qué hablamos.
En Sistelin llevamos años montando landing pages para empresas que necesitan que esa página haga una sola cosa: conseguir un lead, una llamada o una venta. En este artículo te contamos el proceso real que seguimos, paso a paso, sin humo ni frases de agencia. Al terminar de leerlo sabrás exactamente qué le tienes que exigir a cualquier proveedor que te haga una landing page, nosotros incluidos.
Qué separa una landing page que convierte de una página bonita
Antes de entrar en el proceso, conviene aclarar algo que mucha gente confunde.
Un objetivo, una página: la regla que no negociamos
Una landing page no es una web pequeña. Es una página con un único objetivo: que el visitante rellene un formulario, llame por teléfono o compre. Nada de menús con diez opciones, nada de enlaces que saquen al usuario de la página antes de que haya llegado a la llamada a la acción. Cada bloque, cada línea de texto, empuja hacia ese único sitio.
Landing page vs. web corporativa: no son lo mismo (ni se diseñan igual)
Una web corporativa informa sobre quién eres. Una landing page convence a alguien concreto, en un momento concreto, de que dé un paso concreto. Por eso no tiene sentido reutilizar la estructura de tu web para una campaña de Google Ads: son herramientas distintas para trabajos distintos, y mezclarlas es la forma más rápida de bajar tu tasa de conversión.
Los tres errores que más caros salen: sin objetivo, sin datos y sin foco
Los fallos que más veces vemos en landing pages que no funcionan son siempre los mismos tres: no queda claro qué se le pide al usuario, se diseña a ojo sin ninguna investigación previa de qué busca la gente, y se satura la página de bloques que distraen en lugar de empujar hacia la conversión. Nuestro proceso está construido, precisamente, para evitar los tres.
Paso 1: investigación de palabras clave (aquí empieza todo, no en Figma)
Aquí es donde mucha gente se equivoca: empezar por el diseño. Nosotros empezamos por entender qué está buscando de verdad tu cliente ideal.
Cómo detectamos qué busca de verdad tu cliente ideal
Antes de diseñar nada, hacemos una investigación de palabras clave centrada en la intención de búsqueda: no solo qué términos escribe la gente, sino qué quiere resolver cuando los escribe. No es lo mismo alguien que busca información que alguien que ya está comparando proveedores y listo para contratar. Esa diferencia cambia por completo el contenido de la página.
Del keyword research al mapa de secciones: cada bloque responde a una búsqueda
Con esa investigación en la mano, definimos qué secciones necesita la landing page y en qué orden. Cada bloque tiene que responder a una pregunta o una objeción real de tu cliente potencial. Si una sección no aporta a ese objetivo, no entra en la página, por bonita que quede.
Qué herramientas usamos y qué métricas miramos antes de decidir nada
Trabajamos con herramientas de análisis de palabras clave y de competencia para contrastar volumen de búsqueda, dificultad e intención antes de tomar cualquier decisión de contenido o estructura. Esta fase es la que marca la diferencia entre una landing que «queda bien» y una que está pensada para posicionar y convertir a la vez.
Paso 2: el primer prototipo visual generado con IA
Con la investigación cerrada, pasamos a visualizar la página. Y aquí sí que hacemos las cosas de forma distinta a como se han hecho siempre.
Por qué diseñamos con IA antes de tocar WordPress
En lugar de empezar directamente en WordPress o en un editor tradicional, generamos una primera propuesta visual con herramientas de inteligencia artificial. Esto nos permite iterar rápido sobre la estructura y el estilo antes de invertir tiempo de desarrollo en algo que el cliente todavía no ha validado.
Qué recibe el cliente en esta primera propuesta (y qué no)
Lo que te enviamos en esta fase es una primera versión visual: cómo se va a ver y organizar tu landing page. No es la versión final ni está desarrollada técnicamente todavía; es la base sobre la que decidimos juntos si vamos por el camino correcto antes de construir nada.
Cómo integramos tu feedback antes de escribir una sola línea de código
Aquí es donde entras tú. Revisas esa propuesta y nos dices qué encaja y qué no: colores, orden de las secciones, tono del mensaje, elementos que sobran o que faltan. Ese feedback se incorpora antes de pasar a desarrollo, así evitamos el clásico «esto no era lo que tenía en mente» cuando ya está todo montado.
Paso 3: de la propuesta aprobada a una base real en Elementor
Una vez aprobado el diseño, toca convertirlo en una página funcional.
Cómo convertimos el diseño en una plantilla nativa de Elementor
A partir de la propuesta validada por el cliente, generamos una primera versión en Elementor, el constructor de páginas que usamos para nuestros desarrollos en WordPress. Es un paso intermedio: traduce el diseño aprobado a una estructura real, editable y sobre la que ya se puede trabajar técnicamente.
Qué revisamos siempre en esa primera versión en bruto
Esta primera versión en Elementor se revisa a fondo antes de darla por buena: que la maquetación se sostenga en distintos tamaños de pantalla, que los espaciados y las tipografías coincidan con lo aprobado, y que no se haya perdido nada por el camino en la conversión del diseño a página real.
Paso 4: desarrollo definitivo, donde tu Landing Page se gana el sí
Aquí es donde nuestro equipo de desarrollo entra a fondo: coge esa base generada y la combina con la propuesta que aceptaste, cuidando cada detalle que en las fases anteriores queda solo esbozado.
Maquetación responsive: el móvil no es «la versión pequeña»
Más de la mitad del tráfico que va a llegar a tu landing page será desde el móvil. Por eso no adaptamos la versión de escritorio «para que quepa»: diseñamos pensando en cómo se lee y se usa cada bloque en una pantalla pequeña, con los botones y formularios donde el pulgar los encuentra sin esfuerzo.
Velocidad de carga y Core Web Vitals: el requisito invisible
Una landing page que tarda en cargar pierde visitantes antes de que lleguen a leer el titular. Por eso optimizamos peso de imágenes, scripts y estructura para cumplir con los Core Web Vitals de Google, el estándar que mide velocidad y experiencia de carga y que, además, influye directamente en el posicionamiento SEO.
SEO on page: metadatos, jerarquía de encabezados y datos estructurados
Aunque el objetivo principal sea la conversión, cuidamos también que la página esté bien construida a nivel SEO: metadatos, jerarquía correcta de encabezados y, cuando aplica, datos estructurados. Así la landing no solo convierte a quien llega, sino que también tiene opciones de posicionar por sí misma.
Formularios y accesibilidad: dónde se pierden los leads que ya tenías
Un formulario mal planteado —demasiados campos, mensajes de error confusos, botones poco visibles— puede tirar por la borda todo el trabajo anterior. Revisamos que sea sencillo de rellenar en cualquier dispositivo y que cumpla criterios básicos de accesibilidad, porque un lead que abandona a mitad de formulario es un lead perdido.
Paso 5: medir, aprender y volver a tocar (una Landing Page nunca está terminada)
Publicar la landing page no es el final del proceso, es el principio de la fase en la que de verdad se demuestra si funciona.
Las métricas que seguimos desde el primer día
Desde el momento en que la página está en producción, monitorizamos cómo se comporta: de dónde viene el tráfico, en qué punto abandonan los usuarios y qué porcentaje llega a convertir. Sin estos datos, cualquier cambio posterior sería una apuesta a ciegas.
Test A/B y ajustes de copy: pequeñas decisiones, grandes diferencias
Con esos datos en la mano, proponemos ajustes: probar un titular distinto, cambiar el color o el texto de un botón, reordenar una sección. Son cambios pequeños de forma individual, pero que en conjunto pueden suponer una diferencia notable en la tasa de conversión final.
Cuánto tarda el proceso y qué necesitamos de ti para arrancar
Un proceso tan cuidado como este necesita tiempos razonables, pero también tu implicación en el momento justo.
Plazos orientativos según el tipo de proyecto
Los plazos varían según la complejidad de la landing page y la rapidez con la que se resuelva cada fase de revisión. (Aquí conviene añadir un rango orientativo real, por ejemplo «entre X y X días laborables», para que este bloque tenga fuerza comercial de verdad.)
El material que acelera el trabajo: textos, marca y accesos
Cuanto antes nos facilites tu manual de marca (o al menos logo y colores), los textos base o la información clave de tu producto o servicio, y los accesos necesarios, antes podemos arrancar cada fase sin bloqueos ni idas y vueltas innecesarias.
Cómo encaja este proceso en nuestro servicio de páginas web
Este proceso de landing pages forma parte de nuestro servicio completo de páginas web, donde aplicamos la misma filosofía de investigación, diseño validado y desarrollo cuidado a cualquier tipo de proyecto web, no solo a landing pages puntuales.
Una Landing Page no es una plantilla bonita: es una decisión de negocio
Como has visto, detrás de una landing page que funciona hay investigación de palabras clave, validación con el cliente, desarrollo técnico cuidado y un trabajo de medición que no termina el día de la publicación. No es una plantilla que se rellena con tu logo y tus textos: es una herramienta diseñada para conseguir un resultado concreto.
Si estás valorando crear una landing page para tu próxima campaña y quieres que el proceso sea así de sólido, en Sistelin podemos ayudarte a montarla desde cero.
Preguntas frecuentes sobre landing pages
¿Cuál es la diferencia entre una landing page y una página web? Una página web informa sobre tu empresa en general y suele tener varias secciones y enlaces de navegación. Una landing page está pensada para un único objetivo —una campaña, una oferta, un producto concreto— y elimina todo lo que pueda distraer de esa conversión.
¿Cuántas secciones debería tener una landing page? No hay un número fijo: depende de cuánta información necesite tu cliente potencial antes de decidirse. Lo importante no es la cantidad de bloques, sino que cada uno aporte algo que empuje hacia la conversión, sin relleno.
¿Sirve una landing page si no invierto en publicidad? Sí. Aunque las landing pages se asocian mucho a campañas de pago, también funcionan muy bien enlazadas desde redes sociales, email marketing o incluso posicionadas de forma orgánica si se trabaja bien el SEO on page.
¿Necesito una landing page distinta para cada campaña? En general, sí es recomendable. Cada campaña suele tener un público y un mensaje distintos, y una landing page específica para cada una convierte mejor que una página genérica que intenta servir para todo.
¿Se puede posicionar una landing page en Google de forma orgánica? Sí, siempre que se trabaje el SEO on page desde el diseño: buena estructura de encabezados, contenido relevante para la keyword objetivo y buena velocidad de carga. No es tan sencillo como posicionar un artículo de blog, pero es totalmente posible.
¿Cuánto cuesta crear una landing page profesional? El precio depende de la complejidad del proyecto, del número de secciones y de si se necesita contenido o diseño a medida. (Aquí es recomendable añadir un rango de precios o un enlace a una página de tarifas o contacto.)
¿Puedo editar la landing yo mismo después de la entrega? Sí. Al trabajar sobre Elementor, la página queda montada con un editor visual que te permite hacer cambios de texto, imágenes o pequeños ajustes sin necesidad de tocar código, aunque para cambios estructurales importantes siempre puedes contar con nosotros.
